ASUNTOS DE FAMILIA
Microrrelato de Fernando Figueroa
Estimado tío, necesito mandes dinero con urgencia = Situación muy apurada = Granujas me timaron = Con dos mil duros bastará = Tu sobrino Manuel ====
Estimado tío, temo no recibiste telegrama anterior = Necesito con urgencia tres mil duros que te pedía = Si no fuera posible todo, mándame una parte ahora y otra luego = Te quiere, Manuel ====
Estimado tío, necesito tu ayuda = Mándame mil duros lo antes posible = Para ti no es nada = Estoy en la calle y nadie aquí me fía = Manuel ====
Primo Manuel, mi padre no podrá ayudarte = Muerte repentina tío Alberto = No pudimos avisar antes = Enterramos ayer = Carlos ===
Sois miserables = Debisteis avisarme = Hubiera corrido a su lado = Sabes muy bien cuánto me quería = Santo varón ====
Sé mucho mucho cuánto lo querías = Te fuiste después de sablearnos a todos = No nos lo reproches = Apañátelas ===
Me fui con lo puesto = Solo él me respetaba = Ingratos ====
Si andas preocupado por si te dejó algo, no te dejó nada = Vuelve por aquí y te echo a patadas ===
Si por vosotros fuera, me mataríais como a un perro = ¿No os importa que me pudra tirado bajo un puente? = Si te viesen tus padres ====
Tienes para telegramas, no te irá tan mal ===
No tenéis corazón = Como cuando murió tu madre, esa santa ====
Gasta gasta, bribón ===
Cabronazo ====
Siempre ===
Este microrrelato responde a la convocatoria de participación en el reto Matemos al narrador, propuesto por el blog El Tintero de Oro. Reto que consiste en:
Escribir un microrrelato (250 palabras) sin narrador y evaluando métodos diferentes al diálogo o el monólogo interno si es posible.
Espero haberlo cumplido optando por la fórmula de los telegramas que, reconozco, no es muy distante a la fórmula del diálogo, aunque con más distancia y sin dar la cara. He clavado las 250 palabras incluyendo las puntuaciones telegramáticas, que me las cuenta el Word por defecto como tales.
Ya de paso, aquí os dejo el enlace de mi anterior microrrelato para El Tintero de Oro Sancho el Deditos.
Muy bueno el tono de la conversación y el diálogo a base de telegramas! Esas rencillas familiares alrededor siempre del dinero y los difuntos! Je, je! Muy original el formato! Un abrazote!
ResponderEliminarGracias. El universo familiar da juego en todos los géneros. ¡Un saludo!
EliminarMuy divertido, sí señor, ja, ja, ja. El tío (me refiero al pedigüeño, no al tío carnal, je, je) no ceja en el empeño, pero no se sale con la suya. Y al parecer se lo tenía merecido. Reto cumplido.
ResponderEliminarUn saludo.
Muchas gracias, Josep Maria. Los golfos tienen su gracia para o les paras los pies o te dejan seco, jaja. ¡Saludo!
EliminarJajajaja, una manera algo peculiar de pedir ayuda. Aunque al pobre de nada le sirvió. Un abrazo
ResponderEliminarGracias, Nuria. La pillería, como la ignorancia, es muy atrevida. ¡Saludo!
EliminarRealmente divertido. Mucha suerte.
ResponderEliminarGracias, Guille. Un saludo.
EliminarHola Fernando, nunca pensé que los telegramas dieran para tanto. Bien escrito. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, Ainhoa. Daban, daban. En España, hasta se podían hacer giros telegráficos, algo muy socorrido en los años cincuenta y sesenta para enviar dinero a familiares. Un saludo.
EliminarHola, Fernando. Lindo cruce de telegramas!
ResponderEliminarGracias. Lindo y áspero, je.
EliminarMuy buena idea la de los telegramas, Fernando. Se adivina fácilmente la personalidad del protagonista y la historia familiar que hay tras ellos. Muy buen micro.
ResponderEliminarMuchas gracias, Marta. Sin duda, los microrrelatos han de sugerir o aludir más que explicitar. ¡Un saludo!
EliminarMe complace por todo, y una de las cosas que más, es expresarse en "duros" ¡¡¡¡¡¡ Qué buenos recuerdos!!!!!!
ResponderEliminarGracias. Es un buen modo de ubicar el relato en tiempos "inmemoriales". Todavía recuerdo cuando mis mayores hablaban de "perras chicas" y "perras gordas", los decimonónicos hasta en "reales", jaja. Saludo.
EliminarGenial cruce telegráfico, muy de familias "distinguidas". Me encantó. Saludos
ResponderEliminarGracias, Juana. En todas partes cuecen habas y no hay mejores miserias para las letras que las de los ricos. ¡Saludo!
EliminarEsa conversación a través de telegramas me gustó mucho y el tono que fue adquiriendo, muy buen, saludos.
ResponderEliminarPATRICIA F.
Muchas gracias. ¡Un saludo austral y trasatlántico!
EliminarHola, Fernando, curioso y absorbente relato. Mira que son famosos y he oído mucho de ellos, pero nunc he visto un telegrama, ni siquiera sé cómo se mandan. Me llama la atención por la escritura abreviada, como si fuera el antecesor de los tuits donde el conteo de caracteres es obligado. Por otro lado, menuda la tienes montada con la familia en cuestión. Y al final con lógica, pues, ¿qué hace bajo de un puente mandando telegramas? Ja, ja, ja.
ResponderEliminarMuchas gracias por participar, Fernando, y un fuerte abrazo
Gracias a ti. es grato participar en las propuestas de El Tintero de Oro. Pues creo que todavía existe el servicio y sí, se pagaba por palabra, de ahí su restricción. ¡Saludo!
EliminarUn relato del todo contundente. Me ha gustado y me quedo por aquí para leer alguna quer otra vez lo que publiques.
ResponderEliminarUn abrazo
Muchas gracias y bienvenido. ¡Un saludo!
EliminarHola Fernando: jajajajajaja, me ha encantado, qué original propuesta a base de telegramas, la muerte del tío alteró al sobrino y los telegramas finales son la bomba, muy bueno.
ResponderEliminarUn abrazo. :)
Muchas gracias, Merche. Los enredos de familia, desde antes de los griegos, han dado siempre mucho juego. ¡Saludo!
Eliminar¡Telegramas y enredos de familia! Un combo maravilloso para este reto. Enhorabuena.
ResponderEliminarGracias. ¡Un saludo!
EliminarEfectivamente, no hace falta para nada el narrador. Los interlocutores se defienden perfectamente por sí mismos.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu aportación.
Un abrazo.
Se defienden y se atacan, jaja. Muchas gracias. ¡Saludo!
EliminarMuy divertido el relato y una original manera de pedir ayuda aunque no le sirviera de mucho. Saludos
ResponderEliminarlady_p
Gracias. Poco se puede rascar de donde solo hay roñería, je. ¡Un saludo!
EliminarBuenísimo y divertido micro relato a base de telegramas, que sorprende por la claridad de los personajes donde cada uno se define así mismo.
ResponderEliminarUn abrazo Fernando
Puri
Todos se dibujan con sus palabras y sus silencios. Hasta el narrador, pobrecito. Gracias y un saludo oceánico.
EliminarJajajajajajajaja!!! Parece que al final no le van a ayudar. Muyy divertido y original el formato telegrama. Un abrazo Fernando.
ResponderEliminarGracias, Lola. No hay tutía en esa familia. ¡Qué gente! Un saludo.
EliminarHola Fernando.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu participación en el reto a través de este intercambio de telegramas, que van subiendo de tono, con reproches e intentos de sablazo. Perfectamente adaptado a los requisitos del reto y con un humor ácido que refleja la caradurez del sobrino pródigo.
Un abrazo. Marlen.
Gracias. Lo bueno de estos retos es que ejercitas la capacidad de síntesis, ese menos es más, y la reducción del salserío humano, bien condensadito. ¡Un saludete!
EliminarJa, ja, ja. La familia y el dinero - todo un clásico. Pero en forma de un telegrama, muy buena idea. Me he reído, ja, ja.
ResponderEliminarUn saludo, Fernando.
¡Gracias! Todo lo chungo tiene su lado gracioso. ¡Viva la comedia humana y viva Berlanga!
EliminarHola Fernando. Original propuesta en forma de telegrama la que nos traes. Ya desde el principio nos dejas clara la calaña de Manuel, que no duda en pedir dinero (y no poco) e incrementarlo en el segundo comunicado suponiendo que no se había recibido el primero, para luego rebajar la cantidad ante la evidencia de que le estan dando largas. Una manera magistral de retratar a un personaje de forma indirecta y en unas pocas líneas. A partir de ahí se produce un intercambio de impresiones, cada cual más exacerbada, entre dos personajes que se nota que se quieren mucho y tienen varias cuentas pendientes. Muy buena propuesta para el reto. Saludos!
ResponderEliminarMuchas gracias, Jorge. Esto del microrrelato exige mucha sutileza. La palabra justa, la expresión precisa, jaja. Disfruto mucho creando personajes, esbozarlos, perfilarlos, darles volumen. ¡Qué vengan más los retos literarios! Saludo.
EliminarQueda perfectamente claro como varían las necesidades en funcion de los miles d duros, y tambien como es mejor ponerse una vez colorado que cien amarillo.
ResponderEliminarla forma del telegrama es no es dialogo, es mas parecido a epistolar, y como es mas cara, y el numero de palabras cuenta, conviene pasar cuanto antes a los insultos directos.
abrazooo
Sin duda. Con frecuencia y más con la modernidad, la verborrea supone un derroche. Gracias y un saludo.
EliminarBuen aporte, con un toque de humor entre tío y sobrino, muy ocurrente, y no tan lejos de la realidad familiar jajaja (sobre todo cuando se trata de dinero y herencias) . Abrazos desde Venezuela
ResponderEliminarGracias. Un saludo transatlántico.
Eliminar¡Ay! Al principio creí que era uno de esos timos telefónicos que se hacen pasar por algún familiar en apuro, pero es mucho peor jeje
ResponderEliminarMuy bueno, Fernando.
Gracias. No hay nada nuevo bajo el sol. Hay timos anónimos y timos con firma, timos lejanos y timos allegados, timos vampíricos y timos consanguíneos, jaja. Saludo.
EliminarJa, ja, Muy bueno. Dices mucho con tan poco.... Excelente propuesta. Has logrado toda una historia con telegramas... Nafa fácil..
ResponderEliminarUn abrazo, y encantada de conocerte 😊
Muchas gracías. De aquí al cortometraje y la fama, jaja. ¡Saludo!
EliminarHola, Fernando. Jo, recuerdo hace mucho que envié algún que otro telegrama, contando las palabras para que no se fuera de madre en Correos. Brillante forma de encarar el reto. Aunque no siempre, pero generalmente cada uno recoge lo que siembra y tras los mensajes de esta comunicación barrunto muchas malas artes. Lo que me hace desconfiar del pobre es que sus peticiones económicas vayan de los mil a los tres mil duros. Y es que ante el vicio de pedir... Un abrazo!
ResponderEliminarGracias. Lo que en el género del terror es el vampiro, en el género social o costumbrista es el parásito, jaja. Un saludo generoso.
EliminarMuy buen aporte al reto, Fernando.
ResponderEliminarContar una historia a base de telegramas es de lo más ingenioso.
Un abrazo.
Gracias. Un saludo.
EliminarMuy buena Fernando, he retomado el leer a los que participamos en el tintero de oro( hacia un tiempo que no leía, ni particip) Espero que en vuelva a enganchar. Un abrazo.
ResponderEliminarSiempre se está a tiempo del reenganche, como de apuntarse de primeras. Gracias y un saludo.
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