lunes, 21 de septiembre de 2026

LITERATURA ADULTA




 




LITERATURA ADULTA

de Fernando Figueroa


Cuando era niño, en los tiempos de la Transición española, decir «para adultos» eran palabras mayores. Decirlo anunciaba que el tema era solo algo que interesaba a tus padres para arriba o que aburría a los pequeños, o avisaba, llana y sencillamente, de que había por medio violencia gorda, perversión a granel, desnudos a todo trapo o sexo a gogo, o todo ello junto, revuelto o agitado. Ese etiquetado respondía a la dinámica marcada por la censura moral de la sociedad española de aquellos días. Esa de uno o dos rombos, heredera de aquella represión nacionalcatólica que había engendrado un comercio clandestino o secreto de ciertas publicaciones «para adultos» y que, ahora, se ofrecían públicamente porque solo podían consumirlo —o debía ser así— adultos, por muy espabilado que fuera el crío. Y es que había chicos y chicas muy muy precoces, capaces de leerse un Dickens sin pestañear, no perderse ni un episodio de Kojak o toquetear las páginas centrales del Interviú en un descuido del quiosquero.

Hoy en día, parece que decir «para adultos» se convierte en otra cosa. Parece que significa, sobre todo, «para gente con comprensión lectora», «para gente que distingue realidad de ficción», «para gente mentalmente tolerante, «para gente sin complejos»», «para gente que sabe de la vida o quiere saber de ella» y algo parecido a como eran las cosas en los años setenta u ochenta: «para gente no fácil de impresionar o que quiere eso, que la impresionen». Pero todo apunta —o eso nos quieren hacer creer— que prevalece que se busca en la literatura un refugio cándido o previsible, variantes sobre el mismo tema, sin estridencias ni rupturas, ataraxia consumista porque «nosotros lo valemos, valemos que nos cuiden».

Por eso, me aturden los casos que entienden «para adultos» como «lectura complicadita» mientras lo otro parece ser una constante cultural asentada en el clasismo moral o la moral de prestigio. Pues, que no te entiendan cuando lo has puesto bien clarito te da una bajona mala mala, te hunde en el sumidero del malditismo. Que se escandalicen por lo escandaloso como que te lo esperas aunque cada cual tenga su umbral, pero que no entiendan una idea porque se desarrolla entre subordinadas o metáforas es para que te dé una subjuntivitis.

Aturde porque, en estos tiempos que se declaran librepensadores y cuasilibrehacedores sobre el papel, amplían el espectro de reacciones adversas a las que el escritor debe afrontar si lo leen, efectos secundarios que van dejando de ser imprevistos para ser previsibles impepinables. Y, ¡qué diantres!, han hecho rebajar el listón de lo que es una hard reading que te exige un esfuerzo mental y de confrontación moral extra, ese que supone aceptar el tránsito de la niñez a la adolescencia y de esta a la adultez y otras adulteces posibles. ¡Con lo maravilloso que es madurar a golpe de página y no a mazazo de vida para vivir con más cuidado, menos penas y mejor provecho!

En algunos comentarios de mis lectores, se aprecia que les cuesta a veces seguir el discurso o el hilo, cuando es notable que es cuestión de concentración o acomodación retórica, o les cuesta hacerse con los personajes —son novelas bastante corales—, por lo mismo, por falta de costumbre de leer novelas con más de dos protagonistas y cinco secundarios o porque se obligan a quedarse con todos los datos cuando no hay necesidad, esto no es estudiarse una oposición; como también parece que, en cuanto sale una palabreja que no conocen, les explota la cabeza y afirman con todo el cuajo que la novela tiene un leguaje culto, cuando es popular (de otra época, quizás) o preciso sin ser especializado; o se escandalizan de comportamientos inadecuados o incorrectos, aunque el personaje, la situación o el género lo demandarían a gritos de no ser así porque es lo suyo. Bueno, esto es lo más llamativo, al margen de lógicas sujetas a contexto o precontexto que pueden fastidiar la inmersión lectora, especialmente cuando estamos ante un texto historicista. ¡Ay, la mala enseñanza y el pobre aprendizaje!

Nunca me ha gustado considerar al lector un ser al que se le debe proteger de la mala literatura, aunque sí de las malas ediciones; ni como alguien que rehúye la oportunidad de aumentar su horizonte de pensamiento, emocional o lingüístico-gestual, o sea, afrontar tanto lo que hay en la vida desde la experiencia y el contacto con el mundo como lo que aparece en la ficción por gracia de la imaginación y la fantasía. Hay cosas que, si no te las cuentan, no las te las vas a poder figurar ni en sueños. Es la gracia de la comunicación y la curiosidad.

Por eso, no escribo —aunque el tema o el estilo inviten a veces a creer que es así— para niños o adultos que quieran seguir siendo niños, con un vocabulario y una sintaxis restringidos para no excitar la hormona del crecimiento neuronal o poner en aprietos con inoportunas preguntas o comentarios a mayores inmaduros o amagos de adultos próximos o circundantes, amigos del escándalo o presos del fanatismo. Ya tenemos una edad como para ponernos a hacer tonterías. Es más, mucho me costó conseguir entrar en la esfera adulta como para rebajarme al son de los tiempos de la infantilización galopante, y eso que tampoco derrapo hacia la alta cultura que admiro. Pero ¿quién dijo que la cultura pop tenía que ser una fritanga verbenera sin vocación de puchero gourmet sin perder su esencia popular? ¿Quién?

Solo faltaría que fuese el autor el que se tuviese que adaptar a todos los paladares lectores y no el lector a su cocina, que es el que ofrece su trabajo no como servidor, sino como creador que, si acaso se somete al criterio de alguien, ya lo hace al de los editores, más de trabajar de encargo. Pero eso es el mercado, parece; el mercado que se lleva. En vez de que el lector busque sus autores gracias a los medios que ofrece sobradamente la tecnología, se invita al autor a bajarse las tapas y ampliar su abanico de lectores con oportunos sacrificios a cambio de una faja —algunos estarán encantados, les será hasta muy fácil ajustarse al mainstream de turno, enhorabuena—; o ceñirse al nicho y acomodarse tan pancho a sus metros cuadrados de distensión. Que no sé qué es peor, porque seguro que hay puntos medios que nos harían la distribución más feliz. En fin, búscate la medida y que lleguen los lectores que te mereces y te merecen.

Tampoco creo que los escritores debamos someternos al papel de moralistas o tutores de nuestros lectores más allá de nuestros intereses particulares por transmitir una idea o renovar el panorama en pos del progreso intelectual y emocional. No debemos salirnos de las preocupaciones netamente creativas acerca de la transmisión de nuestra escritura, el estilo, la construcción de personajes, la trama, el tema... Considero al corrector de sensibilidad una reencarnación privada del censor público o una extensión laboral más del coachineo que nos traemos con el nuevo milenio, el coach de la autocensura que nos enseña cómo mejorar en nuestro autocontrol expresivo, que no en nuestro dominio de la escritura, en mejorar nuestro arte de hacer las cosas. Un puntal más para consolidar al escritor inmaduro como proveedor del lector inmaduro. La IA no deja de tirar por el mismo camino: castración o muleteo digital para no aprender a caminar con los propios pies o alcanzar el equilibrio con las propias manos.

Al final tenemos un desdoblamiento de conveniencia —a veces he pensado en hacer doble edición, como se hacía en tiempos la doble versión en cine: un libro para todos los públicos y el mismo en versión hardcore, bueno, «para viejos adultos»—, quizás por compensación o porque, por fortuna, el sistema lo permite. ¡Cómo no iba a hacerlo! Por supuesto, el business es business y todo cabe en el capitalismo mientras genere riqueza, aunque el neoliberalismo nos diga que solamente cabe lo que genera mucha mucha mucha riqueza y eso suponga desmantelar la cultura como industria de bajo rendimiento monetario hasta dejarla en el pellejo del entretenimiento y los huesos del postureo para que dé lo más por menos. Una inercia extractiva y acelerada que nos lleva a exageraciones ridículas o nauseabundas en ambos sentidos de calidad, pero bueno, hay estómagos para todo en el imperio de la fast food y el low cost, o tragaderas para supervivir en la sociedad de la banalidad existencial. Elige tú: «adaptarse o morir» o «resistir es vencer», he ahí el dilema.

Así que que me lea quien quiera y pueda. Yo estoy aquí para escribir, compartir mi imaginario y mis capacidades expresivas, responsabilizarme meramente de mi aspiración a la autenticidad y a una feliz conexión. A cada cual lo suyo. El lector, por su parte —como yo cuando leo—, que lea y que pierda el miedo o el pudor a leer otras cosas o, si es más de lo mismo, que lea mejor y mejores libros. Hay mucho mundo ahí fuera y dentro de nuestras cabezas como para encerrarse en el monocultivo o atarse al plato único, como para limitarnos a andar en círculos, aislados en guetos literarios o mediáticos en una vida que es más corta de lo que nos pensamos y que carece de sentido si no supone ampliar vivencias, sumar experiencia, compartir impresiones, circular conocimientos..., en suma, crecer como individuos sociales, como sociedad intergeneracional, como especie intercultural, como humanidad, y ensanchar nuestra consciencia, enriquecer nuestra expresividad, cultivar nuestra capacidad de tolerancia, fortalecer nuestra concordia y dejar una huella positiva en los demás y en el mundo. 

 



jueves, 3 de septiembre de 2026

TRUMPDAY

 





TRUMPDAY

Microrrelato de Fernando Figueroa


Su impresora humana le había preparado el desayuno: exprimido los comentarios más aduladores y cocinado los memes más sabrosos.

—Mister president, it's a new day in the world  —susurró mientras le enseñaba la pantalla.

Entreabrió los ojos y recordó que el mundo entero estaba pendiente de él. Billones de auténticos americanos esperaban sus palabras como se espera el maná del cielo. 

—What day is today, baby? —Para los dioses todos los días eran iguales.
—It's a very very Sunday.
—Acarició su barriguita—. We have the whole morning to ourselves.
—Very very Sunday? You're a huge baby! Sincerely, you're streetwise, but...!
—And you are the biggest —dijo bajando la mano para rebuscar la antigua grandeza de América.
—... but you don't know, pretty. Today is Trumpday. We're not pagans, we're Christians, silly girl.
—Sorry. It's true. Correct me whenever I make a mistake, daddy.
—Smart girl! You will go far.

Se sumergió en el plasma, atento al efecto de su última y maravillosa decisión. El mundo ardía, no estaba preparado para su genialidad. En California se resistían, era divertido; también en Nueva York. En Florida aplaudían con las orejas. Los evangélicos estaban entusiasmados. Elon quería el sábado... Mad boy! Ese tipo no podía aspirar a otro día que no fuera... Le daría el lunes y el martes para el amigo Pete. El miércoles lo subastaría entre sus aliados panchitos, podían sacarse muchos millones. El jueves era para los rusos, el viernes para su cerdita favorita y el sábado para Israel.

 

Este microrrelato responde a la convocatoria del blog El Tintero de Oro para participar en el microrreto Microrreto: Los días de la semana:

Escribe un microrrelato de 250 palabras en el que se narre una historia que tenga como protagonista un día de la semana, ya sea porque algo ocurrió en ese día o porque ese día causó algún hecho. Eso sí, tiene que aparecer un día en concreto.

Dicho y hecho, aquí mi contribución con 250 palabras clavadas, dentro del género de la sátira, que, espero, deleiten al lector como otras veces he hecho.

De paso, aquí os dejo los enlaces de mis anteriores microrrelatos para El Tintero de Oro:



miércoles, 2 de septiembre de 2026

RESEÑA DE ANIKA ENTRE LIBROS

 

 



RESEÑA DE ANIKA ENTRE LIBROS



Seguimos recordando comentarios de reseñas en blogs. En este caso hacemos referencia a un blog muy popular y abierto a diversos géneros, Anika entre Libros, que tuvo a bien aceptar un título mío publicado por editorial: Los pistoleros o el caso Hamster, mi primera novela negra publicada que no escrita. 



El miembro de su equipo que se ocupó de leer y reseñar el ejemplar que les envié fue la escritora Déborah F. Muñoz, publicado en 2020 y que lo republicó recortado en su blog personal Escriboleeo el 3 de octubre de 2020.

Este detalle es importante, pues permitía ver cómo una lectora de una generación más joven veía mi historia y estilo. De este modo, sus observaciones se centraron en destacar que:


— Es una novela osada y diferente en la ambientación y el tono respecto a lo que se llevaba en la novela policíaca.

— Estilo clasicista, a lo victoriano.

— Ve la trama policíaca algo enrevesada, un poco liosa.

— La investigación no es lo más interesante de la novela.

— Lo que más le ha gustado y le ha parecido más interesante es «la gran cantidad de caos al que se enfrentan el protagonista y el resto de personajes». Le da mucha vidilla al libro.

— Lo cuidado de la edición, con ilustraciones.

 

En suma, las virtudes del libro Déborah las concentra en tres términos: original, entretenido y diferente, todo un halago para un autor. Y esto es muy gratificante cuando das el paso a aparcar la autopublicación para subir a la categoría de publicación en editorial, aunque luego decidiese seguir la serie de modo autoeditadoPor supuesto, aprecio que es una crítica subjetiva, como ha de ser, desde lo personal, pues los comentarios sobre este libro, en otros casos, han sido más diversos. Otras personas han reparado en otros aspectos o mostrado más entusiasmo y seguro que cada una tiene su libro favorito de la serie por las razones que sean.

Por si necesitamos un baremo numérico, en su blog personal pone una puntuación: tres flores (entretenido), 3/5. Satisface, es una nota que te impulsa a crecer.



 Para adquirir el libro



domingo, 30 de agosto de 2026

¿ES CARO LEER?


 




¿ES CARO LEER?

de Fernando Figueroa



Hace poco una lectora me escribió para decirme que le gustó mucho Colmillos de metal y que estaba encantada con la serie de Historias vallecanas. Pero lo que más me interesó de su comentario fue que me dijese que leerlo le llevó tres días, por lo que supongo que lo leyó de un tirón. Son 444 páginas, lo que supone que fueron unas 148 leídas por día, una buena tacada.

Esto me hizo pensar en la lectura como consumo, en el libro como consumible, en la rentabilidad económica de su uso. Esto es, ¿compensa? Sí, ¿compensa comprar un libro frente a otros productos culturales que escapan del fast food, del fast reading?, que no es lo mismo devorar un libro que tener un libro de fácil digestión.

Aparquemos los libros un momento y pensemos en un producto similar pero audiovisual: una película al cine, cuyo tiempo de consumo está medido de antemano. En ese caso, ¿me saldría tan a cuenta como leerme un libro o me sale mejor?

El precio en las taquillas madrileñas para ir a ver una película varía. Sería de alrededor de 10 euros de media, aunque en el día del espectador podría reducirse como hasta la mitad. Sobre la duración de la proyección, ronda entre la hora y media y las tres horas como mucho, para así poder garantizar varias proyecciones en una misma sesión. Digamos que sale la hora, en el mejor de los casos, sobre los 1,50 euros. ¡No está mal! En una película normal, como mucho, pagamos 6,3o euros/hora, a lo que se puede sumar el gasto en las palomitas, las mismas que puedes tomarte mientras lees en la calle o en casa por un precio muy inferior.

Con ese balance y para comparar, ¿a cómo saldría leer un libro sabiendo que los hay con más o menos páginas? Más allá del precio y recordando lo variable de su consumo, antes de todo habría que considerar en el cálculo el tiempo de lectura y, con ello, su ligereza. La velocidad lectora depende de la práctica y de la intensidad inmersiva tanto como de lo fluido de la escritura: cuanto más se ha leído, más rápida y comprensiva será la lectura como, cuanto más capacidad de conexión se tenga, más amena será. Luego habría que estimar que, aunque haya libros que valen un ojo de la cara, la media de los precios que se estilan hoy en día en las novedades editoriales españolas se fijaría en torno a los 20 euros. Por tanto, la cuenta sale diferente con un mismo libro, lo que no pasa con el visionado de una película, igual para cualquier tipo de espectador, según la categoría de la sala, eso sí.

Por todo eso, conviene hablar en este tema en particular y no en general. En este caso, los tres días de lectura de esta lectora le costaron, en origen, 16,50 euros. Si pensamos, pues el dato no lo tengo, que cada día leyó como si dedicase el tiempo a ver una película larga, de esas de 3 horas, o sea, 9 horas en total, unas 50 páginas por hora, esa lectura a le saldría a 1,83 euros/hora, 4 céntimos/página. Suena mejor que ir al cine el día del espectador, sale mucho más a cuenta.

Imaginaos, entonces, el disfrute tan económico que nos ofrecen diariamente los mercadillos de segunda mano, las bibliotecas públicas o familiares, los repositorios de cafés, los libros libres o el préstamo entre colegas. Sin enchufes ni baterías, con tu imaginación a todo color y a todo gas para dar vida lo que se va construyendo palabra tras palabra, disfrutas con un coste ridículo o nulo de un viaje imaginativo.

No olvidemos tampoco que, aun pagando o pagando mucho, el coste de un libro se va rebajando con cada nueva relectura del libro, aspecto similar al consumo de un DVD —que, a diferencia de la proyección en cines, incluye extras, versiones extendidas, etc.— o de todo producto que uno posea y no alquile y, por ello, pueda consumir una y otra vez sin más coste añadido que el del consumo del dispositivo o el bocata o el té con pastas que te hagas para acompañar la lectura. Eso no ocurre con las plataformas de pago, que con cada renovación de cuota se incrementa el coste de la película o la serie que revés. Ahí todo va al alza, no a la baja.

En cierto modo, el modelo de negocio en la era digital parece apuntar a una imposición del consumo rentado, por ese afán de concentrarse en afianzar fórmulas de acumulación de capital hasta las trancas, bajo la coartada de garantizar un nutrido catálogo: un buen surtido de novedades o de clásicos. Espero que revirtamos esa tendencia al lucro infinito, propio de gente que se considera inmortal o que pretende dar de comer y algo más a sus cien generaciones de descendientes, frente al enriquecimiento cultural y espiritual del pueblo imperecedero a través de una cultura asequible y compartible al alcance de todos y en todo momento. Es el mejor papel editorial garantizar productos amortizables y no endeudantes, para beneficio de lectores y también de escritores, pues no nos creamos tampoco que este tinglado está montado para beneficio de los productores ni de sus herederos. No, no, aquí el que gana con perenne frenesí es el intermediario que se hincha de rabia cuando ve a una persona corriente paseando con un libro en la mano que no genera dinero, sino bienestar.


Otros pensamientos



miércoles, 19 de agosto de 2026

RESEÑAS DE DEVORAMUNDOS (2)


 



RESEÑAS DE DEVORAMUNDOS (2)



Seguimos rescatando comentarios de reseña de blogs congelados antes de que desaparezcan. Recupero otra crítica realizada por Aura Nebulosa de su blog Devoramundos, que quedó parado en noviembre de 2021. Aura leyó el primer título publicado de la serie Aventuras y tribulaciones de Harry Maesnow y Molly Grapes, que fue editado por Alma Negra.




Los pistoleros o el caso Hamster

Antes de dar su opinión personal sobre Los pistoleros o el caso Hamster expuso su grado de conexión con mi obra en general y en especial con mis libros sobre las mujeres-globo:


Ya había leído en alguna ocasión a Fernando Figueroa Saavedra, y me tenía encantada su excentricidad a la hora de escribir y las cosas tan raras (pero maravillosas) que nos cuenta en sus libros.


El 3 de abril de 2020, señaló los siguientes aspectos que le habían llamado la atención de esta obra:

— Empieza directo con el asesinato y con escenas extrañísimas que te hacen reír por lo absurdo.

— Se narran a cuentagotas cosas del protagonista o los sucesos que forman la historia.

— Poco a poco todo va todo tomando forma.

— Hay muchos personajes y subtramas.

— Hay dos subtramas amorosas, entre Harry y Molly y entre el tío de Harry y otra actriz, con las que te tronchas.

— El estilo es muy a lo novela victoriana, con lugar al realismo sucio y la ironía, con lenguaje culto, escrito en tercera persona.

— Salpica con recortes de periódico que hablan de los sucesos, a modo de minihistorias.

— El tono es cómico pero, a medida que avanza hacia la conclusión, se recrudece.

— Personajes rarísimos pero encantadores, están diferenciados, con sus cosas que les hacen especiales, y actúan y hablan de manera real. Se les identifica fácilmente.

— Su personaje favorito es el jefe de Harry, el mismo Harry y un personaje sorpresa.

—Te hace reír y el final te deja con la boca abierta.

En suma, Aura se lo recomienda a aquellas personas a las que les gustan las novelas policiacas diferentes, con mucho humor, erotismo, romance y un caso muy chulo. De nota, recibió 8/10.



 Para adquirir el libro



sábado, 15 de agosto de 2026

CITAS UCRÓNICAS


 




CITAS UCRÓNICAS

de Fernando Figueroa



La promoción de la serie El misterio de las mujeres-globo dio pie a confeccionar una serie de citas de personajes históricos que reflejaban el impacto que estos seres había tenido en sus vidas o sus carreras profesionales. Entendamos el juego: se trataba de elegir personalidades reales de la historia y asociarlas a estos seres, muy que nos pese, de ficción, en teoría. Por las cualidades y características de estos seres, estas celebridades debían moverse en ciertos entornos ligados con las temáticas de los libros y las historias que recogen. Por lo común, se movían en el marco de la ciencia o el esoterismo o eran escritores, artistas, aristócratas, aventureros, etc. En lo cronológico, nos movemos entre la edad media y el siglo XX, un largo segmento de tiempo plagado de anécdotas históricas y frases bonitas, agudas y motivadoras. 




Hay que decir que no todas las citas surgieron de mi ingenio, sino que algunas son obra de mi hermano, y aprovecho esto para animar a cualquiera a sumarse a esta fabulación, aunque convenga antes empaparse del pompinoverso para poner el granito de arena correcto a esta fantasía ucrónica. Es un ejercicio la mar de entretenido y edificante, que te conecta con la historia y la sucesión de mentalidades que la componen.

La fórmula para componerlas suele ser la paráfrasis o la emulación, conectando con la filosofía de vida de a quienes se les atribuye la cita y con el estilo de época y propio que les corresponde al personaje. Su concepción formal, por supuesto, fue subsidiaria de ciertos memes que aún circulan por las redes sociales y que se sirven del texto y la imagen de la celebridad referida sobre fondo monócromo, usualmente negro, y que usan y abusan del principio de autoridad con o sin propiedad, que no es raro toparse con citas falsas, mal o bien intencionadas, en el maremágnum de Internet. Estas que aquí presento van de buena onda y no tratan, ni por asomo, de traicionar la personalidad y la obra del citador, más bien lo contrario: resaltarla y rendirle homenaje. También a las mujeres-globo o pompinas, con mil nombres nombradas en el orbe celeste.


El mundo de la aristrocracia





El mundo de la literatura





El mundo de la ciencia




El mundo de la aviación




El mundo esotérico













El mundo aventurero










El mundo deportivo



Esta ha sido una muestra de lo que da de sí este juego de la suposición, del «y si...», del «que hubiera pasado si estas criaturillas se hubiesen cruzado por sus vidas, hubieran formado parte del contexto histórico que les acogió, y sacado un comentario sobre ellas». Espero que haya sido gratificante, recreativo y estimulante, y que alguna te haya gustado en especial.

Ya solo queda despedirme y dejaros de añadidura los vídeos promocionales de Mujeres-globo: mito o realidad, que abren también con una cita, gérmenes de esta serie de citas. Están muy chulos y tienen sustancia, mensaje, como se suele decir: son cantos a la libertad y la justicia, a la paz y la hermandad frente al progreso de la humanidad. Curiosas, creativas, traviesas y muy suyas, acunan la esperanza del ser humano en naturaleza.








miércoles, 12 de agosto de 2026

RESEÑA DE RUSTIS Y MUSTIS LEEN






RESEÑA DE

MUSTIS Y RUSTIS LEEN




Prosiguiendo con el rescate de reseñas sobre mis textos en blogs congelados antes de que desaparezcan, recupero la crítica realizada por Mustis en su blog al alimón Rustis y Mustis Leen. Este espacio astur a cargo de dos hermanas que empezó en 2014 y quedó paralizado en enero de 2021. 

En 2016 había contactado por correo con las autoras del blog para ofrecerles un ejemplar del Tratado sobre las mujeres-globo, libro escrito bajo el pseudónimo del profesor Buenaventura Otero Calvo, el primero de la serie, y que fue a la vez el catálogo de una exposición de pintura, «Venetian Pin-ups»

Al efecto, seguí la dinámica usual: presentarme y presentar el libro propio, indicar que encaja en la línea del blog, advertir que es autopublicado, explicar de qué va, proponer su aceptación sin compromiso con vistas a una reseña, siempre sincera, etc. Mustis aceptó leerlo y lo leyó.





De este modo, Mustis dedicó su tiempo a leerse el tratado y para el 26 de mayo de 2016 llegó la ansiada reseña. Buena señal siempre, ya que anuncia que no fue una de esas lecturas frustradas que acaban con el libro medio empezado o medio leído por malo o aburrido. Ahora, ¿habría sido una lectura tortuosa o insatisfactoria? Esa era la cuestión que iba a desvelarse.

Iniciaba su opinión con una advertencia a sus lectores. Avisaba que estaban ante un tratado fingido, con apariencia de ser del siglo XIX pero en un tono que hacía perfectamente verosímil todo lo que contaba, tenía una exposición convincente. De momento, no había pegas. Funcionaba en lo que respecta a la inmersión lectora y el pacto ficcional. 

Ahora, en este punto, ¿qué más dijo? Desentrañemos lo que aportaba el texto.

En su opinión personal señaló ciertas características:

— Es un libro curioso.
— Es un libro entretenido.
— Es un libro rápido de leer.
— Es un libro original.
— Es un libro bonito. 
— Las ilustraciones amenizan la lectura.

Bien. ¡Cuántos escritores no se darían con un canto en los dientes ya solo con la mitad de estas virtudes! A todas luces, parecía que el libro estaba aprobado con holgura.

Embargada por el entusiasmo, Mustis concluyó:

«Os recomiendo probar a leer este Tratado: es algo distinto, se lee en poquito tiempo y es una preciosidad. Si os gusta, el autor tiene publicada una segunda parte, con historias sobre estas mujeres, que seguro que próximamente reseñaremos en nuestro blog».

Este último comentario de cierre se bordó con un colofón: la nota: Mustis le concedió 3 de 5 plumas. Tres plumas aptas para colocármelas en mi corona floral de escritor e ilustrador con satisfactorio orgullo y premiada humildad.

Tras esto, se esperaba que llegase algo más más, pero lamentablemente no se produjo la reseña del segundo libro de la serie, pese a estar anunciada su publicación. Quizás la hubo y desapareció, no lo recuerdo, sinceramente. Al menos, no la he localizado. Otra pérdida más en el proceloso océano digital.

Cerraré con un agradecimiento sincero tanto para Mustis como para Rustis, allá donde estén. Me ayudaron a soñar con nuevos lectores.







sábado, 8 de agosto de 2026

RESEÑAS DE DEVORAMUNDOS (1)





RESEÑAS DE DEVORAMUNTOS (1)



Prosiguiendo con el rescate de las reseñas de blogs congelados antes de que desaparezcan, recupero la crítica realizada por Aura Nebulosa de su blog Devoramundos. Este quedó parado en noviembre de 2021. Aura leyó tres libros míos, los tres primeros títulos, de la serie de las mujeres-globo o pompinas.



Tratado sobre las mujeres-globo

El primero es Tratado sobre las mujeres-globo, escrito por el profesor Buenaventura Otero Calvo. De él destaca en su opinión personal del 1 de marzo de 2016:


— Es un libro bastante trabajado.

— Es un libro diferente de fantasía.

— Es un libro original con unos personajes originales: las maravillosas mujeres-globo.

— Es una ucronía.

— Es el que más le ha gustado de la serie.

— Describe muy bien a esos seres.

— Las ilustraciones son un amor. En especial le gustó la que viste como una María Antonieta.


Advierte:

«No es un libro para leer en dos días, es de esos que tienes que ir leyendo poco a poco, saboreando esa otra historia de la humanidad con esos simpáticos seres sobrevolando nuestras cabezas».


Concluye:


«El Tratado sobre las mujeres-globo me ha encantado, me ha hecho soñar en ese mundo que, aunque sea muy similar al nuestro, tienen la suerte de tener estos pequeños seres. Es un libro perfecto para todos los amantes de lo fantástico y a los que les gusta leer novelas muy bien documentadas. Porque de verdad, este libro debe de tener una de trabajo en las espaldas, que es para aplaudir al autor durante un buen rato. Nunca había leído uno tan bien organizado, tan detallado, tan todo».

 Su puntuación fue de 10/10. Todo un éxito.



Mujeres-globo: misterio o realidad

El segundo es Mujeres-globo: misterio o realidad, con el subtítulo de La balloonmanía del siglo XIX en los Estados Unidos de América, escrito por el profesor Buenaventura Otero Calvo. De él destaca en su opinión personal del 2 de marzo de 2016:


— Es una antología de historias diferentes e increíbles sobre estos seres.

— Algunos cuentos no son para niños, pero otros se les podrían contar.

— Los cuentos que más le gustaron fueron:


· Los cuentos de Allison Parker: este es de los primeros cuentos del libro. Explica un poco la vida de la niña (Allison) y de sus aventuras en la casa de su tía, además de que narran uno de sus cuentos que es una autentica delicia.

· El caso de Palloncina: Otro cuento que me ha gustado mucho, y no se porque me ha recordado a Pulgarcita (pero solo en parte) Trata de un matrimonio que se encuentra con una pequeña balloon-girl en su jardín. La historia acaba de forma triste y conmovedora.

· La Grande Pompineé de Provenza: Este cuento es el más romántico de todos, y va sobre un humano que se enamora de una balloon-girl francesa.Como podéis ver, todos los que más me han gustado son los que tratan bien a las balloon-girls. Y aunque los otros (los que las odian) también me han gustado mucho, pues con algunos me he reído por no llorar. Sobretodo con uno en que el protagonista es un sacerdote que esta como una regadera.


Su puntuación fue de 8/10. Un éxito también.



Glomorios: el secreto de la magia pompínica

El tercero es Glomorios: el secreto de la magia pompínica, escrito por François Lumière de la Rochelle. De él destaca en su opinión personal del 11 de octubre de 2016:


— Es un libro diferente a los anteriores de la serie.

— Su segunda parte es la divertida.

— Destaca la historia de Jeanne de Valois-Saint-Remy, condesa de la Motte, y la marquesa d'Urfé; interesante y entretenida.

— Salen las balloon-girls de otra manera.

— Es muy imaginativo. Ofrece otra realidad de la historia de la humanidad.

— Bien documentado.

— Es más adulto y sarcástico, pero con la misma magia que los anteriores.


Advierte:

«En general es una buena obra. Si os gustaron las dos anteriores, seguro que esta os gustará igual, además que lo encontraréis algo más adulto y sarcástico pero con la misma magia que los otros dos libros».


Su puntuación fue de 7/10. También un éxito.


Respecto al cuarto libro de la serie o el quinto relacionado con estos entes flotantes, pues no llegó a haber reseña por su parte. En todo caso, se puede decir que gané a una entusiasta de esta serie y estos personajes.