EN EL VALLEKAS NEGRA
Fernando Figueroa
SINOPSIS: Tras haber sido invitado por Ignacio Marín a participar en la tercera edición del Vallekas Negra, festival de novela negra y social, servidor hizo acto de presencia el día 6 de febrero para hablar de su trayectoria y sus libros, en especial los incluidos en dichos géneros. La presentación estuvo a cargo de la escritora, traductora y música Ana Grandal.
Lo que prometía ser una jornada de festejo se amargó por la noticia, esa misma mañana, del fallecimiento de mi amigo, paisano y lector beta Manuel. Estuve con él en Navidades contándonos las novedades de nuestras vidas corrientes y molientes. Me dijo que andaba leyendo Pentesilea y que le estaba gustando mucho —y no era un lector fácil, por eso quería que me leyese y me criticase— y me anunció también que iba a ir a verme al festival para animarme. Hasta me lo confirmó con un correo unos días antes. Sin embargo, al final no pudo ser. Llegaba justito, se conoce. Murió el día antes, por la tarde. A lo mejor estuvo allí y no le vi. Es otra posibilidad. Era una hombre de palabra, sincero y con buen humor. El acto era en el barrio, le seguiría pillando cerca. Sea como sea, le siento alrededor cuando me pongo a escribir. Siempre fue un apoyo y seguirá siendo una inspiración.
Imaginad el trance, mi apuro ese día. Yo que me las prometía muy felices, con ganas de compartir el momentazo con gente nueva y los amigos que han estado ahí aguantándome y dándome aliento, acompañándome en mi crecimiento como escritor y artista, incluso como persona, y uno muy apegado se me va dejándome un vacío, un vacío muy gordo porque uno escribe para los demás y, en especial, para aquellos que reconocen su valía y conectan con su estilo y mundo interior. Me consolé con la presencia de otro amigo, paisano y lector fiel, Juan, que me acompañó en la jornada, y de la gente que asistió al acto, muy entusiasta del festival. Hay que rodearse de gente buena y vivir momentos positivos.
La presentación de Ana Grandal fue trabajada, cálida, se notaba que es una persona que ama la literatura, el arte, y que está enraizada en la cultura popular, en Vallecas. Hablamos de muchos temas, hasta de mis libros sobre grafiti, en especial de los referentes al barrio. Tuve ocasión de mentar incluso a mi abuelo y la deuda que tengo con él en el desarrollo de mi vocación por las letras y por tomar su testigo literario. En general, la conversación fluyó en un tono cordial y distendido que permitió conectar cada uno de los libros conmigo, atender su genealogía creativa y hacerse una idea del tipo de contenidos y estilo que podían ofrecer cada uno a los lectores. Como detalle del buen rollito, se procedió entre nosotros dos al trueque de libros de rigor y cortesía de autor a autor.
Se cumplió el principal objetivo —y agradezco al Vallekas Negra por ofrecerme la oportunidad de alcanzarlo— era poder tener una plataforma lucida, cuidada e independiente para difundir la existencia de mi obra. En este caso, se añadía también la misión de visualizar el talento creativo que abunda por los andurriales vallecanos, aunque me quise mostrar más bien como un exponente más del talento que alberga y representa al malafamado pero dignísimo barrio de Entrevías, territorio y encrucijada peculiar dentro del Vallekosmos contemporáneo.
En definitiva, me lo pasé bien en la medida en que me sentí escuchado, arropado y atendido. Una grata experiencia que llevaré en mi corazón. No obstante, ha sido mi primer festival literario, de concurrencia con gente trillada y de renombre, y creo que eso debe marcar o, al menos, constituir un hito memorable en la carrera de cualquier escritor emergente y talludito.
Por si fuisteis y queréis recordarlo o no estuvisteis y queréis verlo, aquí os dejo la grabación realizada por el Ateneo Republicano de Vallecas de la presentación. Un saludo y que la vida os sea alegre.
¡Hola, Fernando! Jo, desde luego fue un día de emociones encontradas por lo que comentas. Quedándome con lo bueno, felicitarte por esa experiencia fantástica... e imagino que aterradora. Eso de mostrar tu obra en un acto público me parece no apto para escritores cardíacos, ja, ja, ja... Sin duda, ese Vallekas Negra es un festival de novela negra que pinta muy bien. Un abrazo
ResponderEliminarNo te diré que no estaba asustadillo, pues someterse al escrutinio público siempre es un trance, aunque sea deseado. Fue como quedar en una cita a ciegas y con una chica con la que aspiras a establecer una larga e intensa relación so riesgo de que te den castañas al primer desliz verbal. Es complicado para un autor ponerse a seducir al respetable más allá de las páginas. Es otra dimensión.
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