miércoles, 3 de junio de 2026

¿QUIÉNES SON HARRY MAESNOW Y MOLLY GRAPES?

 


¿QUIÉNES SON HARRY MAESNOW Y MOLLY GRAPES?

de Fernando Figueroa



Las aventuras y tribulaciones del agente de la Honorable Policía Metropolitana de Rabishpool Harold Maesnow —y también las de la actriz Molly Grapes— ya cuenta con una sarta de reseñas que dan buena cuenta de qué impresión causan. Aquí haré un recopilación de estas impresiones que nos ayude ver en qué reparan más los lectores para sorpresa incluso de su autor y recopilaré nuevos datos que se reparten por la páginas de cada entrega.


Sí, lo reconozco, todo nació por ponerme a preguntar a la IA sobre mis personajes, y darme cuenta de que lo que me responde se basa en lo que han escrito de ellos yo y, lo mejor de todo, mis reseñistas. Por esa razón, he decidido hacer de IA, copiar su extractivo y sintético modus operandi y hacer un retrato robot de los dos principales protagonistas de esta serie, Harry y Molly, Maesnow y Grapes. Con esto, espero alimentar a esa dichosa IA antes de que empiece a inventarse las cosas para rellenar las lagunas de sus biografías.

A lo largo de distintas entregas se ha venido conformado una peculiar comedia humana encabezada por esa pareja de moda en los círculos sociales de la farándula de una ciudad portuaria: Harry Maesnow y Molly Grapes, que son cada uno de su padre y de su madre. Complementarios a veces, chocantes a ratos, encarnan el amor incondicional de un modo británicamente popular, no obstante son de orígenes étnicos diferentes: ella inglesa, él galés. Pecata minuta en una ciudad portuaria donde el pedigrí las raíces y la pureza de sangre es una entelequia enterrada en cuentos de hadas y más propia de canes y de caballos que de seres humanos. El habitante de Rabishpool es de todas partes y de ningún sitio, auténticos hijos del imperio, cosmopolitas en ciernes. Otra cosa es que cada cual lo quiera reconocer.



Pero... ¿quiénes son de concreto Molly y Harry? 

Así, en un par de retazos sinópticos, Harold Maesnow, Harry, Mae o Pulso de Hielo es miembro de una familia más bien conservadora, por vía paterna ha recibido un pensamiento liberal y artesano y por vía materna ha sufrido cierta influencia puritana y timorata. Trabaja en la Honorable Policía Metropolitana de Rabishpool, colocado allí por mediación de un familiar, lo que le hace sufrir el estigma de recomendado en una Inglaterra que abraza con pasión la era de la electricidad. Sin embargo, ideológicamente es un verso libre, ácrata mental, justiciero en praxis, al que le cuesta desinhibirse, que no encaja en ningún sitio y al que no le gustan nada los privilegiados ni los ventajistas, en la medida en que están tentados de abusar de los débiles. En especial, le repatean los aristócratas y le conmueven los oprimidos. También detesta la fruta escarchada y es abstemio, un poema en una ciudad de marineros, pandilleros, obreros y calaveras.

Una de las grandes fantasías de Harry es ponerle una bomba a la reina Victoria, pero no puede porque es policía y se debe a su juramento de mantener el orden, así que espera que lo haga otro y se entretiene fastidiando a sus superiores. Entretanto, enreda en los huecos del sistema para beneficiar a los oprimidos y perjudicar a los opresores.

Dice Jordi (Interrobang): «Tiene un exaltable sentido de la corrección y la justicia, celoso de su honor, maneja el disimulo. Le cuesta dejarse ir». 

Dice Yolanda (La Vida de mi Silencio): «Es un inspector muy capaz y lleno de talento. Su inteligencia le ayuda a encajar las piezas con cierta facilidad, aunque su sentido de la justicia y su forma de trabajar le ponen en más de un aprieto. No obstante, es precisamente eso, sus valores, lo que lo hacen un miembro tan valioso del cuerpo policial. En lo amoroso, su vida es un poco desastre, pues es muy poco hábil a la hora de relacionarse con su interés afectivo, Molly».

Dice Natàlia (Yo Leo Novela): «Sigue siendo un detective imperfecto, alejado del heroísmo clásico. Es un personaje marcado por el cinismo, la introspección y una humanidad que se siente muy real, incluso cuando se mueve en un en un entorno que roza lo absurdo y lo filosófico».

Por su lado, Molly Grapes es de familia laborista, aunque ella comulga más con el socialismo y es una declarada feminista. Su padre es carpintero, un hombre con las ideas claras, y eso que vive rodeado por mujeres, o es gracias a ello, y se le cae la baba con su hija artista. Su madre, una mujer de la clase trabajadora de armas tomar, en cambio no es tan complaciente con su hija y no oculta que le hubiera gustado otro desarrollo para su vida, aunque lo que más le cuesta aceptar es que, pudiendo tener mejor partido, su hijita se encandile de Harry, ¡un canijo!, ¡un policía!, ¡un enemigo de la clase obrera! Pese a todo, Molly es feliz porque vive a su manera y tiene a su hombrecito, al que le encanta reeducarEs la prima donna del Marlowe Theatre, una diosa del burlesque, aunque su relación con su director sea más que tirante. Sin complejos, con conciencia de clase, su patria es el teatro y su bandera la filantropía. Con una creatividad inquieta (y hasta desbocada), un vivo afán por renovar y dignificar el arte escénico, con ese espíritu revolucionario y siendo una ávida lectora de literatura erótica, no es extraño que ansíe dar rienda suelta a sus fantasías sexuales con Harry de protagonista. 

Los grandes sueños de Molly son visitar París y un día tener su propia compañía y su propio teatro. Patrocina una casa de acogida para niñas de la calle y exprostitutas.

Dice Jordi Valero (Interrobang): «Una joven insumisa, que mantiene el difícil equilibrio entre conservar principios y satisfacer caprichos, feminista con feminidad. Molly es la que tira de la relación. Tensa la moralidad y las convenciones. (...) Sus acciones y pensamientos trascienden el feminismo de salón, que queda rancio ante su iconoclastia militante».

Dice Natàlia (Yo Leo Novela): «Molly Grapes, la mujer fuerte y decidida, sigue siendo una de las grandes apuestas de la novela, y sus diálogos con Maesnow son un torrente de fuego que, a veces, es casi un alivio frente a la oscuridad que los rodea».

Dice Yolanda (La Vida de mi Silencio): «Tiene las cosas muy claras. Sabe lidiar perfectamente con el carácter de Harry y no duda en enfrentarse a él cuando se está comportando como un estúpido. Asimismo, es de armas tomar, la perfecta definición de mujer empoderada de la época. Se vale por sí misma, tiene un oficio en el que se deja la piel y no deja que nadie la pise».

Ambos se conocieron de niños, vivían en la misma barriada en Lowgrith, formaban parte de la misma pandilla, y, tras sus más y sus menos, años después, acabaron juntos, y hasta ahí, que para ella el matrimonio no es más que un convencionalismo burgués por el que no piensa pasar jamás. A Harry tampoco le convence casarse, aunque tampoco diría que no. Cualquier cosa por seguir estando con ella. Respecto a forma de relacionarse, tienen sus más y sus menos, son celosos los dos a su modo como también se preocupan por cuidar de los intereses del otro a su manera y tienen sus detallitos. En lo sexual, hay cierta desventaja por parte de Harry, aunque se complementan a la perfección. No obstante, ambos perdieron la virginidad con otras personas —eso Molly no lo sabe, que se considera la mentora sexual de Harry—, pero la liberación de Molly hace que le lleve una ventaja de varias cabezas.

Algo que les une mucho es la curiosidad y la sed de justicia. Juntos son imparables a la hora de resolver un problema, aunque cada uno coja un hilo distinto para desenredar la madeja y tenga su propio estilo.






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